Creolina

La creolina es un nombre genérico para desinfectantes. Es un desinfectante y antiséptico cien por ciento (100%) natural. La composición de la creolina varía según la procedencia. Este producto se extrae de la destilación seca de la madera, extrayéndose de los vapores que se producen en este proceso el aguarrás vegetal o esencia de trementina y por la destilación del carbón mineral (hulla).

El residuo que queda es como una especie de masa de tono oscuro, que presenta un aspecto muy similar al de un sirope, aunque su nombre varía porque es la creosota. La creosota es una sustancia química obtenida al fraccionar alquitranes que se producen al destilar la hulla, que es un carbón que se destila entre los 900 y 1200ºC. Cuando el calentamiento de la hulla llega a los 180 o 400ºC se obtiene la creosota. La principal característica de la creosota es su capacidad Biocida. Esta capacidad Biocida permite su uso en la preservación de maderas, ya que al impregnarlas con la creosota se eliminan las bacterias y microorganismos existentes y se previene la formación de otros.

El uso de la creolina como conservante de maderas no contamina los mantos de agua del subsuelo, ya que no penetra la tierra. La creosota también previene que se oxiden los materiales metálicos que sean incrustados en la madera que protegen. Al emulsionar la creosota con agua se obtiene otra sustancia sumamente eficaz en procesos de desinfección, la creolina.

La creolina, su principal componente activo (y tóxico) son fenoles (26%), fenol o ácido fénico y cresol o ácido cresílico, lo que le confiere un gran poder desinfectante que es empleado en múltiples productos, los derivados de fenol se usan como desinfectantes, antisépticos, fungicidas e insecticidas, contiene aceites neutrales de alquitrán de hulla (51%), jabones (13%) y agua (10 %). Los usos de la hulla o carbón de piedra, se usan para producir sustancias de carácter químico y refinado como antisépticos, desinfectantes y afines.

Se emplea para limpiar, desinfectar y eliminar olores fuertes en espacios propensos a generar gérmenes y plagas de insectos, como ácaros, garrapatas y pulgas. Desinfección general, uso veterinario, domestico. Este producto es ideal para fábricas o talleres: pisos de galpones, establos, criaderos, mataderos y porquerizas. Es importante resaltar que este producto es fabricado para ser utilizado en superficies y no para el uso directo en animales, ni mucho menos en humanos, aplicarlo sobre ellos puede tener consecuencias y representa un elevado riesgo de toxicidad.

Propiedades físicas:

  • Apariencia: líquida, color ámbar oscuro.
  • Olor: Fenólico.
  • Densidad: 5 kg/m³; 0,005 g/cm³ .
  • Masa molar: 142.583 g/mol.
  • Fórmula molecular: C7H7Cl0O.
  • Solubilidad en agua: total.
  • Punto isoeléctrico (pH): 12.
  • Fórmula de Creolina: Creosota, Jabones, Emulsificante, Agua.

Uso y aplicaciones:

La creolina Se emplea para elaborar diferentes compuestos destinados a la limpieza y desinfección. Las moscas pueden ser pequeñas pero son capaces de causar daños incalculables, especialmente a animales tales como el vacuno, porcino y avícola.

Las moscas no son tan sólo una molestia; son portadoras de enfermedades que plantean un serio riesgo sanitario a personas y animales. Globalmente, causan pérdidas en la producción ganadera, producto de las enfermedades que pueden transmitir, la extraordinaria incomodidad provocada por el ataque constante de las moscas puede dar lugar a una reducción del engorde y a una menor producción de leche en el ganado. En las explotaciones de vacuno, las moscas son atraídas hacia los ojos, ubres y heridas abiertas de las vacas.

En las granjas avícolas, una infestación importante de moscas puede significar que se necesite invertir más tiempo en la limpieza de los huevos para quitarles las manchas de las moscas, y una posible calificación inferior de la calidad de éstos.

Las larvas de moscas tienen un impacto negativo sobre la calidad del estiércol aviar debido a su licuación, lo que también favorece la producción de amoniaco que es el responsable del aumento de las enfermedades respiratorias crónicas (CRD), aumento de la corrosión y de los costos de ventilación. No es un producto de uso veterinario su uso se determina para fregar y lavar los pavimentos y paredes de los establos, cochineras, conejeras y corrales.

creolina quimica industrial cortoTambién es famoso su uso como repelente para los perros y para eliminar el olor de la orina. La creolina se ha utilizado tradicionalmente para eliminar piojos, pulgas y garrapatas, en los suelos donde estos animales suelen estar. Aplicarlo sobre los perros puede tener consecuencias fatales para su salud. Sirve para la higiene, pero de suelos o, en general, estancias como baños o alojamientos de animales en los que se pueda dar la proliferación de microorganismos.

Por otra parte, el uso de la creolina, en el campo de las obras de restauración de motores, se utiliza para volver a la condición original de la fundición de piezas de aluminio manchadas de aceite y por los vapores de la misma. Es usada en la agricultura para eliminar las hormigas de las plantaciones de plátanos, haciendas productoras de cacao, en el control de insectos plagas en el cultivo de pepino.

Precauciones:

Mantenga fuera del alcance de los niños. Como cualquier producto de limpieza, la creolina no puede mezclarse con otros productos químicos .No haga ninguna mezcla con otros productos químicos. No se debe reutilizar el envase para almacenar agua, alimentos y bebidas, ni otro tipo de sustancias. Almacene en un lugar fresco y no exponga a la luz directa del sol. Después de destapado úselo en un plazo máximo de seis meses. Saque del envase solo la cantidad que va a utilizar, no devuelva producto diluido al frasco original.

En Química Industrial, comercializadora a nivel nacional, puedes adquirir La Creolina, poniéndote en contacto con nuestros asesores.

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